4.3.05

d. J.




Anoche me hablaron mis lágrimas. Me hablaron de ti.
Sabía, presentía que tarde o temprano el corazón, su dueño, las dejaría salir.
Estaban muy contentas. Hacía tiempo que estaban cautivas en la amargura de mi corazón, pero éste no pudo más y por fin las liberó.
Sorprendieron a mis ojos, no las esperaban, pero las aceptaron. Tenían tantas ganas de salir....
Me contaron muchas cosas. Me hablaron de recuerdos del futuro, de sensaciones no vividas, de anhelos olvidados, de todo, de ti.
Cada una de ellas tenía algo que decir. Cada una de ellas, representaba un segundo de tu ausencia.
Por fin salieron, y me liberaron del peso de tenerte dentro sin sentirte.
Ya estás fuera en forma de lluvia amada.

3.3.05

Lo siento mi amor


“Hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo.”

24.2.05

Zarpazo



La vida es un gato, un enorme y monstruoso gato. Se deja acariciar, mimar, alimentar y cuando menos te los esperas de un cruel zarpazo te lo arranca todo y uno se queda como desnudo, perdido, desangrado... ¿Dónde queda todo el esfuerzo empleado? ¿De qué sirve la lucha del vivir? ¿Qué parte podemos planear? No hay respuesta. Sólo el instinto de supervivencia da razón a los amaneceres.

A veces pienso, para consolarme, que quizás nunca tuve nada, que sólo era un precioso velo opaco que escondía un vacío y que cuando tenga algo, algo de verdad, ningún gato podrá quitármelo. Por grande que sea.

23.2.05

Electrocardiograma 19/02/05


Cada latido de mi corazón sigue dependiendo de su existencia.

21.2.05


NO

18.2.05

Ahora lo entiendo todo

Lo que me faltaba por oír. Así que a los hombres se les conquista por el estómago. Y ahora me lo dicen... Entonces ¿es el estómago lo que hay que chuparles?

Lo siento, pero ya lo sé

Soy buenísima engañándome, el problema es que nadie consigue hacerlo tan bien como yo.

17.2.05

Inevitable

No lo entiendo, todo se está nublando. No importa a donde mire, todo se ve borroso, como si estuviera desapareciendo. Los bordes de los objetos se difuminan, se unen entre ellos. Todo se está mezclando hasta formar una masa compacta, inútil. No consigo ver por donde piso, tengo que ayudarme con las manos e ir sujetándome por las paredes. Quizá si me meto en la cama y descanso se me pasará. Me cuesta respirar, necesito tomar aire fuertemente o me ahogaría. Cada vez distingo menos los objetos, sólo oigo las voces del televisor, pero no se lo que sucede. Son sólo colores que se mueven sin forma definida. No paro de suspirar.
Vaya, parece que estoy llorando otra vez.

15.2.05

A pesar de todo y todos


Sigue manteniendo aquella voz con la que, a través de un teléfono, aprendí a masturbarme.

13.2.05

El amor es un servicio y hay que tangibilizarlo

No soy una mujer especialmente tradicional. Aunque pensándolo bien...

Compromiso: solitario con brillante de un tamaño no inferior a tres quilates (qué menos).

Pedida de mano: pulsera de diamantes.
Boda: alianza de oro. Las de Carrera & Carrera son las mejores.
Primer aniversario de casados: anillo en platino o en su defecto oro blanco ya que deberá llevar media luna de brillantes y estos resultan mucho más espectaculares sobre blanco.
Quinto aniversario de boda: reloj de oro. Evitar el clásico de Cartier, está muy visto.
Primer embarazo: joya a escoger por la mujer en cuestión.
Nacimiento del bebé: juego de anillo y pendientes.

He intentado hacer una pequeña recopilación de fechas importantes, aunque por su puesto los cumpleaños, aniversarios, ascensos, días de los enamorados... También han de celebrarse ;-)

11.2.05

Carta a San Valentín


Barcelona a 11 de febrero de 2005


Querido San Valentín:

Ya sé que no es muy común escribirte a ti, pero no conozco a nadie más de tu departamento y a alguien tendré que hacerle llagar mis quejas y si tenía que escoger entre Cupido y tú pues casi me fío más de ti, aunque no sé porqué.

Verás la cuestión es que hace algún tiempo me mandaste unas flechas que te quiero devolver. De un tiempo a esta parte me hacen daño, he intentado sacármelas pero es imposible, están muy clavadas.

También me gustaría que, a ser posible, no me enviaras más flechas en todo lo que me queda de vida, porque si te equivocas después me toca a mí soportar el marrón y perdona que te diga pero a juzgar por todas las parejas que se separan tú no tienes un porcentaje muy alto de aciertos. La verdad es que no entiendo tu fama.

Por otro lado aprovecho para comunicarte que emprenderé acciones legales en contra de ti, ya que alguien tendrá que correr con los gastos que me va a suponer la cirugía estética del corazón.

No creas que es algo personal, es todo lo contrario y creo que estoy en mi derecho de reclamar.

Ahora me despido pero no sin antes expresarte mi más sentida repugnancia hacia esos querubines que tienes por ahí trabajando en pésimas condiciones y sin el más mínimo cuidado. ¡Si es que van desnudos!.

Atentamente:

Alguien

PD: Me cago en toa tu puta madre y te deseo la muerte mil veces pedazo de cabrón.

9.2.05

Y a pesar de todo...


... me siento tan sola, tan vacía, tan perdida, tan frágil...

6.2.05

Cansancio

Estoy cansada de tener que saltar obstáculos para llegar a conseguir algo que yo no quiero. Estoy cansada de que en un momento dado haya que consentirlo todo porque a según quién le convenga. Estoy cansada de tener que soportar las injusticias verbales de quien se cree en posesión de la verdad. Estoy cansada de hacer sin resultados. Estoy cansada de vivir en la sombra del gran abeto. Estoy cansada de ser el cardo exterior por una conveniencia interior. Estoy cansada de vivir en el aburrimiento ético. Estoy cansada de no hacer nada escogido. Estoy cansada de soportar la presión. Estoy cansada del cansancio. Estoy cansada de ver los aplausos de los demás mientras algún indeseable me pisa. Estoy cansada de no contar. Estoy cansada de no poder más. Estoy cansada... y no puedo descansar.

4.2.05

La Ley del Cariño

La Ley del Cariño es una ley que me inventé yo hace algun tiempo. Creo que tenía unos doce años, aproximadamente.
Esta ley partió de la convivencia diaria con mi hermano. Por circunstancias, que no vienen al caso, se podría decir que mi hermano y yo crecimos, prácticamente, solos y fue esta situación la que me llevó a una conclusión bastante lógica: al estar siempre solos los dos no nos iba a quedar otro remedio que cuidarnos mutuamente y por otro lado estar solos también significaría unos sacrificios adicionales con los que no contaban otros niños de nuestra edad, por lo tanto había que asumirlos de la mejor forma posible y fue entonces cuando nació “La Ley del Cariño”.
Esta ley se fundamenta en un principio básico e indiscutible: si las obligaciones impuestas se contemplan como acciones que ayudan o facilitan la vida a un ser querido, dejan de ser obligaciones para convertirse en buenas acciones. Es decir, para mí nunca fue un problema no poder salir con mis amigas del instituto porque mi hermano no podía quedarse solo, por lo tanto me necesitaba y lo mismo él, que a los cinco años ya me ayudaba a recoger la cocina secando los cubiertos.

No sé si he sabido transmitir lo que La Ley del Cariño significa, lo que sí que puedo asegurar es que funciona, y funciona con todo el mundo que es capaz de entenderla.

2.2.05

Se precisa para nueva vida:

Ilusión
Ganas de vivir
Proyectos
Sentido del humor
Cariño
Sinceridad
Creatividad
Tesón


Razón aquí

1.2.05

Pasado, presente y futuro.

Hubo un tiempo en el que prohibí que me dijeran “te quiero” porque era síntoma inequívoco de que más tarde o más temprano, terminarían haciéndome daño.
La verdad es que de esto ya casi ni me acordaba. Pero hoy un dolor en el pecho me lo ha recordado.

31.1.05

La peor cita de mi vida

De esto hace unos cuatro años. Todo empezó con un estúpido tonteo en internet con un amigo de un conocido. Cada vez íbamos hablando más y él, el del tonteo (a partir de ahora me referiré a él como el Octavo) que estaba buscando pareja estable (yo no sabía nada, lo juro) me propuso enseguida una cita. Yo que estaba bastante aburrida acepté. De no ser así no estaría contando esto ¿verdad?.
Sábado a las 10 de la noche en Atocha (Madrid), entonces yo vivía en Guadalajara.
Fui, extrañamente, puntual. Él no, cosas del tráfico (y a mí qué, haber salido antes). Después de casi tres cuartos de hora esperando, apareció el buen hombre. Nunca me mandó una foto y la verdad es que lo entendí nada más verlo. Qué tío más feo, más seco y más soso. Fuimos a tomar un café. Él que me empieza a hablar del amor eterno a mí que me empieza a entrar sueño, casi eterno. Él que se da cuenta. Yo que no soy capaz de disimularlo. Vamos a cenar, a un lugar, por cierto, donde por lo visto, se reúnen todos los socialistas de Madrid. Casi na´. En este momento ya los dos éramos conscientes de lo poco que nos interesábamos. Y yo pensando que hasta las cinco de la mañana no salían los trenes de cercanías para Guadalajara. Justo en ese momento él reconoce que no se encuentra bien. Yo le doy gracias a Dios y comienzo a llamar a todos mis amigos de Madrid. No localizo a ninguno, pero miento y le digo a Octavo que en Atocha me están esperando. Una vez me ha dejado donde supuestamente me esperaban nos despedimos con un obvio hasta nunca y yo me encuentro, sola a la una y media de la madrugada, rodeada de mendigos y borrachos, muerta de frío y sin tener trenes de regreso hasta las cinco. Sólo me quedaba una opción: coger un taxi hasta Guadalajara.
Nunca olvidaré los cincuenta euros que me costó salir de aquel marrón.

30.1.05

A Freud se le olvidó uno.

Desde hace tiempo tengo la necesidad de compartir una sensación que creo está poco valorada entre los humanos civilizados.
Tengo que confesar que todo se lo debo a mi padre (si él supiera). La cuestión es que cuando yo era pequeña él, mi padre, era el responsable de mi higiene, con todo lo que eso conllevaba: el pelo, el cuerpo, detrás de las orejas, los dientes, los oídos... Mmmm los oídos. Apenas tenía cuatro años cuando tuve mi primer orgasmo auditivo. Así, como suena, y es que la sensación del bastoncillo meneándose en el interior de mi oído me producía tal placer que llegué incluso a desear más que nada el momento en que mi padre me bañara. Mi madre nunca supo estimularme el oído. Por eso el título de este post, y es que al Señor Freud se le pasó por alto este orgasmo que además es unisex. Lo que no sé es como lo hubiera calificado, porque si el muy energúmeno llamaba infantiles a las mujeres que tenían orgasmos clitorianos (que se lo pregunten a la alcachofa de mi ducha) a saber lo que hubiera dicho mis orgasmos auditivos...

28.1.05

¿Sólo un paso?

Dicen que del amor al odio hay sólo un paso, pero yo no estoy de acuerdo. El amor y el odio son los dos extremos del eje pero entre ambos se dan varios pasos. Partamos del amor. Para llegar al odio antes pasará por el desengaño, esta situación se da cuando uno descubre la putada que le ha hecho la persona a odiar en un futuro breve, brevísimo. Después la decepción, inevitable al reconocer que no hay marcha atrás. Posteriormente vendrá la pena, por haber perdido todo lo que “se creía” tener e inmediatamente después llega el asco. El asco es esa sensación de repugnancia que produce la situación que ha creado toda esa espiral de destrucción que se creó desde el momento del desengaño. Y ahora sí, llega el odio que en realidad no es el último paso sino el penúltimo. El verdadero final de este desgraciado eje llega en el momento en el que desaparece toda sensación. Es el llamado momento de la indiferencia.

27.1.05

Una parte de mí

Aún me acuerdo de el día de mi primera comunión. Qué cara de idiota se me quedó cuando me colocaron el vestido blanco. Llamativo y hortera pero, eso sí, mucho más caro que el de mi prima.
Me pegué dos años de catequesis, tuve que aprenderme todas las oraciones, de poco me sirvieron, ahora no me acuerdo de ninguna. Aunque estoy segura que había una que decía algo así “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”. A tomar por culo, yo con nueve años no era culpable de nada, si acaso de desearle la muerte a la profesora de matemáticas ó como mucho de llamar a mi madre puta en bajito cada vez que me castigaba por cualquier cosa ó de pellizcar por lo bajini a mi prima, sólo para putearla. Pero es que me provocaban. Bueno, a lo que iba, dos años de mi vida en la puta catequesis y para qué, si yo lo que quería era que Oscar Ochaina me diera besitos en la boca. Quizá en el fondo mi madre llevaba razón y siempre fui muy “espabilada”. Ahora sé lo que quería decir: la puta de mi interior se veía demasiado ya desde muy temprana edad. Y no es que esté orgullosa, que no, pero si es que yo soy así, qué puedo hacer. Pues quedarme como estoy.

Descubrimiento (tardío)

Yo soy muy pequeña.
Tú no eras quien decías ser.
Él es uno más.
Ella es sólo un personaje.
Nosotros somos tú y yo.
Vosotros nunca estaréis.
Ellos son sólo para un rato.

Dios no existe.

26.1.05

Confesión

A veces, me echo mucho de menos.

24.1.05

Reflexión

Hay momentos en los que la vida te pone en la tesitura de plantearte el fin de los tiempos, el fin de la vida, el fin, en definitiva.

Hace semanas que empecé a sentirme mal, físicamente hablando. Decidí visitar al médico y él me envió a varios especialistas. Encontraron algo que junto a los síntomas que tenía hacía pensar que podría ser algo “malo”. Estuve varios días pensando que quizás había llegado mi hora, e hice un estúpido balance de mi vida y valoré, entre otras cosas, la situación en la que se encontraban mis seres queridos. Siempre he sentido la necesidad de protegerlos, de velar por su felicidad y aunque nunca pude garantizársela de por vida si tengo la satisfacción de haber participado directamente en ella, su felicidad. También tuve en cuenta la mía propia y me respondí a mí misma que lo había conseguido, había conseguido ser feliz. Valió la pena, vivir.

Después de todo este “balance de situación” el diagnóstico no fue tan trágico. He de operarme, seguir un pequeño tratamiento y una dieta que, por supuesto, no sigo. Pero aún no me voy. Claro que esto no es decisión mía.

23.1.05

Perdona que te de la espalda


Alguien

22.1.05

Quiero y no

No quiero tener la regla cada mes.
No quiero depilarme cada 15 días.
No quiero usar tacones altísimos.
No quiero maquillarme a las 8 de la mañana.
No quiero tomar la píldora cada noche.
No quiero ir a la peluquería cada semana.
No quiero ir a la moda.
No quiero que mi jefe intente acostarse conmigo.
No quiero tener celulitis.
No quiero sufrir la deformación de un embarazo.
No quiero criar niños.
No quiero hacerme la cirugía estética.
No quiero usar sujetador ni faja.
No quiero que me maltraten.
No quiero reivindicar mis derechos.
Quiero rascarme la zona púbica sin que nadie se escandalice.
Quiero acostarme con todo el mundo sin ser una puta.
Quiero poder salir sola de madrugada.
Quiero vivir sin sentir.
Quiero que las canas del futuro me sienten bien.
Quiero emborracharme, cada vez que tenga un problema.
Quiero llegar a casa y que la comida esté hecha.
Quiero tener la ropa lista encima de la cama, antes de salir.
Quiero que alguien decida por mí lo que he de ponerme para ir a la oficina.
Quiero ganar más dinero.
Quiero seducirte mintiendo.
Quiero mear de pie.
Quiero ser un hombre.

16.1.05

Conclusión

Tú no vales nada, son mis ojos los que te dan valor.

14.1.05

Mi hogar

La casa grita. No existe el silencio. Se han apagado las luces. La nevera está vacía. Los muebles se caen. El gato ha muerto, degollado. Las paredes son de papel. Las puertas han desaparecido. Huele a putrefacción. Hace frío. El suelo se deshace. No suena el teléfono. Los grifos no tienen agua. Él se ha ido.

12.1.05

Vacía


11.1.05

Se fue

Y ella, finalmente, murió. En silencio, porque ella apenas hablaba. Había aprendido a vivir por dentro y a no creer en nadie, por eso sólo hablaba con ella misma.
Siempre fue un misterio para los vivos.
Vivió como quiso, fue siempre ella misma y luchó, luchó tanto que nunca fue una niña. Siempre fue una anciana con ganas de vivir, con ganas de jugar. Siempre suya y siempre sola, porque sola estaba bien, cómoda, feliz. El exterior no era más que un decorado que apenas se sostenía por cuatro columnas que sólo ella conocía.
No se conoció jamás a nadie capaz de entrar en su círculo de fuego, aunque se rumoreaba que dejó de vivir sólo para vivir donde fuera imposible olvidar, olvidarle.
Al final, al final del todo, decidió hablar y susurró un “adiós”, bajito, para no molestar, como siempre.

10.1.05

Irme

He de ir preparándome para mi huida. He de organizarlo todo.
Primero haré la maleta, y en ella meteré sólo lo imprescindible, sólo lo que voy a necesitar una vez haya llegado a allí. Meteré mis sueños, aquellos de los que nunca te hablé; meteré mi pasiones, sólo las mías; meteré, también, el olvido, voy a necesitarlo tanto; me llevaré el desamor, a ti no va a hacerte falta. Sólo voy a dejarte los recuerdos, si me los llevó yo no sabré qué hacer con ellos, en cambio tú podrás olvidarlos, de nuevo.
Una vez esté hecha la maleta, recompondré mi alma, o lo que quede de ella y también me la llevaré. Si te encuentras algún trocito barriendo ya me lo mandarás.
Por cierto, también me llevaré el corazón. Me he acostumbrado a su ritmo de sístole y diástole y no sabría que hacer sin él.
Creo que ya está todo listo, no me falta nada, me lo llevo todo, incluso a ti.

3.1.05

Recogiendo pensamientos en el metro

El señor de pelo blanco: qué ganas tengo de llegar a casa y tumbarme en el sofá.
La mujer del carrito de la compra: cada día está más caro el pescado, mañana les pongo huevos, total no lo valoran.
El niño de los pantalones grandes: qué rollo, ahora a aguantar a los abuelos.
La madre del niño de los pantalones grandes: tenía que haberle comprado a mi madre el broche del abrigo, pero era tan caro...
El padre del niño de pantalones grandes: por Dios que mi suegra no haya preparado su “famosa” lombarda al horno.
La pareja joven del fondo:
- Él: paso de decírselo hasta después de navidades, pero el día siete la dejo.
- Ella: este año para el día de los enamorados le regalo la alianza, le quiero tanto. ¿Qué estará pensando él? Hace rato que no dice nada.
El chico de enfrente: no puedo seguir mintiéndome, ni mintiéndoles. Es con José con quien quiero estar. A mi mujer le va a dar algo, pero no puedo más. No puedo más.
La chica del tanga verde: ¿qué me pongo esta noche? Con el culo que he echado últimamente...
El anciano del bastón: la siguiente parada es la mía. Espero no tropezar, como ayer.
La mujer del abrigo largo, hasta los pies: si supierais que me voy a morir... Si él lo supiera...
El universitario del asiento de embarazadas: qué mal huele el moro éste.
El árabe de al lado del universitario:
ا ب ة ت ث ج ح خ د ذ ر ز س ش ص ض ط ظ ع غ ف ق ك ل م ن ه و ى ي
El turista rubio: tengo que llamar a casa, comprar unas postales y un par de carretes, después me acerco al hotel, me ducho y voy a buscarla. ¿Será tan guapa como en la foto?
Yo: ¿qué estará pensando toda esta gente?

28.12.04

Mi frase del 2004

Lo inteligente es estar de mi lado, a partir de ahí que los demás decidan.

(Alguien)

20.12.04

Máxima Alguieniense

A veces me avergüenzo de ser mujer, pero pienso en la otra alternativa, ser hombre, y es aún peor.

16.12.04

Hasta luego

Mi salud hace semanas que no me deja ser yo misma y aunque me ha permitido pasar dos preciosos días en Madrid, al llegar a Barcelona me ha golpeado fuerte, de modo que me retiro, no sé por cuanto tiempo, pero volveré, eso seguro. Mientras me voy a ver si vuelvo a ser yo.

11.12.04

Proverbio Chino (traducido al castellano)

La cabra, la cabra, la puta de la cabra, la madre que la parió. Yo tenía una cabra y la muy puta se murió.

9.12.04

Proverbio chino

山羊 山羊 山羊的母狗我有一隻山羊並且母狗死了

3.12.04

A veces...



...prefiero no mirar.

30.11.04

El “Piropo”

Nunca he soportado los piropos. Hacen que me sienta incómoda, y tampoco les encuentro razón alguna. Siempre me gustaron mucho más las cosas que se insinúan a las que se dicen, más aún en el subjetivo tema de la “belleza”, tanto física como intelectual. Pero hubo un día en el que un “piropo” me descuadró por completo. Me encontraba yo tumbada, medio desnuda, cuando él (el séptimo de la lista) me abrió las piernas y mirando fijamente mi entrepierna susurró: “tienes un coño precioso”. Por lo visto ha de ser verdad (no entraré en más detalles), pero aquel día aquello me sorprendió, muchísimo.

25.11.04

De cuando pintaba


24.11.04

Una Historia Real

Tengo una amiga que fue maltratada por su ex pareja. En realidad fue la vida quien la maltrató nada más nacer, pero eso es demasiado largo de contar.
Intento verla todos los días, aunque no siempre lo consigo, a pesar de los años se sigue escondiendo.
No era más que una niña, una niña valiente, pero una niña, sola. Apenas notó la diferencia entre las palizas de su madre y las de aquel malnacido. Pasó mucho tiempo hasta que conseguí que me lo contara. Era extraño reconocer que eso le estaba pasando a alguien tan cercano a mí, era duro no poder ayudarla porque el miedo le impedía dar el más mínimo paso, era horrible saber que eso sucedería cada día sin que yo pudiera hacer nada.
Poco a poco, su miedo se fue convirtiendo en rabia, en ganas de salir de aquello, y yo pude estar allí para empujarla. Nadie quiso saber nada, todos sus “amigos” se limitaban a dar consejos, pero nadie hizo nada. Nada. Aunque todos ellos hubieran ido a su funeral.
Ahora ya todo pasó. A veces la miro y la veo feliz, incluso le cambió la cara, no es la misma, aunque no puede evitar llorar a veces cuando ve, cada día, que eso sigue sucediendo.
No hace mucho me contó que a veces se sorprendía a si misma pensando en que su actual pareja un día pudiera maltratarla, y se avergüenza de su pensamiento, porque ella necesita vivir como si nada hubiera pasado, como si jamás hubiera vivido en aquel infierno. Necesita olvidar las palizas, los insultos, las violaciones. Necesita vivir. Y yo la miro y sé que es feliz. Aunque disfrace sus miedos y los convierta en manías.

23.11.04

La espalda se me parte.



Sólo espero que los señores de bata blanca sepan dar un nombre a esto y pueda volver a andar derecha.

22.11.04

Estoy muy cansadita...


...Y encima todo el día con los tacones.

18.11.04

Voces

Desde hace días que vengo escuchando voces, voces que me nombran, que me gritan, voces que me despiertan, que me aturden, que me enloquecen. Oigo mi nombre en la oscuridad de la noche, con la luz del día, al atardecer, al amanecer. Mi nombre, mi nombre...
Alguien podría hacerme dicho que la hija de la vecina nueva se llama como yo ¿no?

El Valor de la Espiritualidad

Pantalones vaqueros de Replay, 110 €
Camisa blanca que realce mi moreno, 160 €
Cinturón de CK, 96 €
Zapatos de Pura López, 128 €
Anillo de Tous, 90 €
Ropa interior de D&G, 100 €


Vivir conmigo, no tiene precio.

17.11.04

El lunes fui...

... Una retrasada más. Sí, una retrasada más y es que la soledad es muy mala y le da a uno por hacer cosas raras como por ejemplo ver “Ana y los siete”. La cuestión es que jamás vi semejante estupidez (ahora puedo dar fe) y aunque estaba segura de que así era yo soy de las que antes de criticar algo lo han de conocer primero, y así hice. Primero fue una pasada rápida con el mando, después me quedé un ratito más y aunque no pude aguantarlo entero, pillé el hilo del tema rápidamente, tampoco es muy difícil el rollo argumental. El caso es que comprobé mi teoría aunque sin explicarme el por qué de la continuidad de la serie, aunque mi verdadera sorpresa fue comprobar el martes de buena mañana que “Ana y los siete” había liderado la noche con un 30% del total de la audiencia. Pero vamos a ver, qué clase de homo sapiens se chupa semanalmente ese bodrio, porque por la estupidez de los actores se podría pensar que es para niños pero es que entonces es mucho peor porque nuestras niñas de hoy serán niñeras putillas del mañana, porque lo mejor de todo es que la tronca, Ana, tiene un hijo y no sabe cual de los hermanos es el padre, que hay que ser guarra para cepillarte a dos hermanos y a ambos sin precauciones ¿para qué tanta campaña de concienciación social pro-preservativo? Si después llega la pertada esta y nos vende “si el tío que te follas tiene pasta quédate preñada”.
En fin... ahora camino por la calle, miro a mi alrededor y pienso: el 30% de toda la gente que pasa por mi lado es retrasada mental. Qué duro.

14.11.04

Cuestión de Perspectiva

Es sorprende como a veces todo puede ser tan distinto dependiendo únicamente, nada más y nada menos, que del ángulo en el que te sitúe la vida o la circunstancia.
Uno sueña con un paraíso y cuando lo consigue y se cree feliz comprueba, con dolor, que la otra parte involucrada lo vive como si de un infierno se tratase. Entonces tú luchas para que su infierno deje de serlo, y te entregas hasta no dejar ni una gota de sudor para sudar la vida en otro momento, y es aquí cuando te encuentras luchando por el paraíso de otro hallándote tú en el más frío de los infiernos.
¿Es posible coincidir en el paraíso ó tendremos que esperar a vernos en el infierno?

12.11.04

Soy un SIM


11.11.04

El Asesino de Sueños

Apenas tenía dieciocho años, por fuera, cuando dejó de soñar, cuando su mundo, el de por dentro, dejó de ser suyo.
Apenas tenía veinte años cuando me lo contó, primero me lo conté yo a mí misma y justo después me lo contó ella, en voz muy bajita, como con miedo, pero daba igual, sus ojos gritaban tanto que no hacía falta escucharla.
Y empezó a hablar...
Todo comenzó un día, no recordaba cual, aunque nunca olvidaría aquel momento en el que conoció, por primera vez, el miedo. Sus manos, las de él, recorrían su cuerpo: a golpes. Su boca, la de él, le susurraba: insultos. Su amor, el de él: le aterrorizaba.
Y todo se acabó sin haber empezado...
Aquel día sólo fue el aviso inminente de todo un calvario disfrazado para los demás en forma de depresión, tan común en estos tiempos... Aquel día sólo fue el comienzo de las camisas de manga larga en verano, del exceso de maquillaje a todas horas, de las gafas de sol en invierno y de las mentiras. Mentiras para engañar, mentiras para no ver, mentiras para no sufrir.
Una campaña publicitaria con la que no se sentía identificada, al principio, fue la que poco a poco, muy poco a poco, casi sin darse cuanta, le abrió los ojos de dentro y pudo ver por fuera. Se asomó al balcón de su vida y pudo ver como hacía ya más de dos años que no soñaba, el miedo se había apoderado de todo lo bonito que salía de ella, porque él, el asesino de sueños había terminado con TODO, sembrando el miedo como único sentimiento posible.
Cuando terminó de hablar, me levanté, me miré al espejo, me reconocí y comprobé que los hematomas habían desaparecido de mi cuerpo, pero aún dolía el alma...

10.11.04

Noticias Inoportunas

Mensaje para mi chico: Cariño, yo nunca haría algo así ¿sigue en pie mi regalo de reyes?


Mujer asesina a su novio con una iPod
( Agencias en Memphis )
Una mujer de Memphis, Tennessee fue arrestada y acusada de asesinato en primer grado después de matar a su novio con un reproductor de música MP3, iPod. Arleen Mathers, de 23 años, fue arrestada después de que llamó a la policía local y admitió haber acabado con la vida de su novio. Cuando la policía llegó a la residencia de Mathers, encontraron el cadáver de Brad Pulaski, de 27 años de edad. Había muerto debido a traumas, después de haber sido golpeado en repetidas ocasiones con un objeto metálico. El arma asesina: una iPod MP3 player de Apple. A pesar de que no se había confirmado el motivo, la evidencia sugiere que el asesinato fue resultado de una disputa doméstica después de que Pulanski borró las canciones del iPod de su novia. De acuerdo con los policías que investigan el caso, Arleen estaba histérica cuando llegaron a la escena del crimen, y les dijo que había matado a su novio porque la acusó de bajar música de forma ilegal de la red, y borró sus dos mil canciones en MP3. Arleen reclamó que le había tomado tres meses construir su colección musical. La autopsia reveló que Pulaski fue golpeado en repetidas ocasiones en la cara y el pecho con un objeto metálico, y murió a causa de un derrame interno, según dijo el Dr. Felix Klamut, forense policiaco. De acuerdo con el sitio web de Apple, la iPod está hecha parcialmente de metal sólido, y ha sido reconocida por su resistencia al maltrato, golpes e incluso derrames de líquidos sobre ella. “Le tomó un rato morir”, dijo el forense. “Debe haberlo golpeado entre 40 y 80 veces con esa iPod. Su muerte no fue instantánea, eso es seguro”. Mathers fue arraigada el viernes en la noche bajo vigilancia especial. El Juez municipal estableció su fianza en 600 mil dólares, y tendrá que comparecer a una audiencia preliminar el nueve de marzo de 2004.

9.11.04

La Fuente del Deseo


8.11.04

Mi comunidad

Siempre he pensado que no es justa la “manía” que se tiene a los vecinos, en general. Quiero decir que la del 3º es una cotilla que se pasa el día en la mirilla, la del 1º es una guarra que tiende los calcetines blancos desteñidos de rosa, el del 6º un borracho porque llega dando tumbos y nunca atina a meter la llave... En fin, posiblemente esto sea verdad pero deberíamos de mirarlos con cariño son, después de nuestra familia, las personas que más nos conocen. Con quién compartimos la vida, el día a día. Me explico, si yo discuto con mi chico, mi vecino de enfrente, Tomás (esquizofrénico soltero que cuida de su madre desde hace años a la que le falta un ojo por mucho que ella asegure que no le falta de nada), pues él es partícipe también y al día siguiente, como hombre educado que es, me pregunta que si ya estamos bien y yo asiento con una sonrisa (tenemos nuestro código) ya que mi buen vecino no tendrá constancia de la reconciliación hasta que no sea partícipe oyente de mi apoteósico orgasmo. Y es que es así. Si yo oigo la cisterna de Tomás a media noche sé que no está bien y es obligación mía interesarme en cuanto le vea o si por ejemplo la vecina de arriba no follara un día a las doce de la mañana también tendría que preguntarle, no vaya a ser que el marido se entere que tiene un amante y yo a la luna de Valencia.
Adoro a mis vecinos, tanto que tengo la necesidad de compartir mis alegrías con ellos. Si vienen amigos a cenar a casa pongo la música alta para que participen de mi felicidad. Si salgo de fiesta me pongo los tacones una hora antes para que sepan que toca cena de gala. Si me he comprado un abrigo de CK lo digo bien alto en el patio para que se alegren. Si toca limpieza, abrillanto bien las ventanas para que puedan aprender como se hace. Si estreno modelito evito el ascensor, así por las escaleras siempre me puedo encontrar a un vecino y enseñárselo. Si viene algún vecino a pedirme un poco de detergente no se lo doy, para que pueda aprender el valor de la responsabilidad. Que me encuentro con la anciana del 8º cargada de bolsas, pues no le ayudo para que no se sienta una vieja inútil. Y es que yo les quiero, son parte de mí. Por cierto ¿mi rol? Soy la vecinita del 5º, la que abre la puerta en bragas ¿quieres un poquito de sal?

4.11.04

Te veo


3.11.04

Mírame


Y qué

A veces soy feliz, en cambio, la mayor parte de las veces no lo soy.
Tengo el peor de los defectos: soy egoísta con el tiempo y los sentimientos. Es por esto que, casi siempre, escatimo en expresiones externas de afecto. Pero no me doy cuenta, soy así, siempre me molestó que me tocaran, que me besaran. Los mimos consiguen que me sienta verdaderamente incómoda. Nunca soporté los piropos, ya tengo espejos en mi casa, no necesito que me digan lo “guapa” que soy. Además leo las miradas y muy a mi pesar, siempre sé lo que hay detrás de cada una. Odio los diminutivos y apelativos “cariñosos”, tengo un nombre y me encanta escucharlo. Jamás he desperdiciado mi tiempo regalando tardes de café a cualquiera. Disfruto demasiado con la gente que me importa como para restarles tiempo y dedicárselo a cualquiera. No me gusta compartir mis sueños. Jamás nadie supo mis objetivos ni aspiraciones. Nadie sabe lo que realmente deseo, aunque yo, lucho todos los días por conseguirlo. Así ha sido toda mi vida. Así me han tachado de loca tantas veces. Pero me da igual, porque a veces soy feliz.

29.10.04

Así fue, así pasó. Recorrido por mis ex

El primero, tenía yo 14 años, él 15. Mulato ingles con la cara llena de granos y fue esta “característica” la que le valió el apodo de Ferrero, como los bombones, ¿y con los bombones qué se hace?....... Pues eso hice yo comérmelo.
El segundo, andaba yo por los 15 y el por los 22 (como la colpa). Era polaco, polaquísimo, alto altísimo, guapo guapísimo y qué bien hablaba el polaco, que aunque yo no lo entendía me sonaba bien, y digo el polaco porque lo del castellano mejor no mencionarlo, nos vamos a quedar con que el lenguaje mundial es el beso y este lo dominaba, y qué manera de dominarlo.
El tercero, veranito en Benidorm, yo 16 y él 24 lo que no quería decir que fuera más mayor que yo, que va ¡1´60 medía el tío! Vamos, llevarlo de la manita y entrar en Pachá era todo un reto, pero era muy gracioso y además se parecía a Michael J. Fox. Creo que aún me escribe. Pobre...
El cuarto, yo 16,5 y él 20. Este por indeseable casi me lo salto, sólo comentaré que me deshuesaba el pollo y me llamaba de una forma especial. Lo único bueno del cabrón.
El quinto, yo 20 y él 27. Marroquí de Casablanca. Cocinaba de maravilla, nada de cerdo eso sí, aunque la carne la comía tan bien.... Por cierto, es verdad eso que dicen de los árabes ;-)
El sexto, creo que yo tenía 21 y él 25. No hay mucho qué decir de este, bueno sí que se parecía a George Cloney y que es la única persona del mundo que ha conseguido que yo tocara a un perro y que además le perdiera el miedo (me dan pánico los perros, todos). Aparte de esto, a este chico le encantaba la comida precozcinada (al lorito al matiz de la “z”).
El séptimo, yo 24 y él también. Este chico fue mi salvador, me rescató de Los Mundos de Yupi. Si no fuera por él a saber lo que hubiera sido de mí hoy en día. Me abrió una ventana a la vida, dándome entre otras cosas, el mejor sexo que había tenido nunca.

Bueno, y ya paro de escribir porque me voy a cruzar los dedos para no engordar esta lista.

27.10.04

¿De dónde soy?

Nací en Baeza (Jaén), apenas viví allí tres años, por lo que mis recuerdos se limitan a una Semana Santa, a los caramelos que me daba mi abuelo y a las caídas por la cuestecita de la entrada, esto también me lo recuerdan las cicatrices que ahora tengo en las rodillas. A los tres años me trasladé a Guadalajara, ciudad, que con todos los respetos, odio a muerte. Allí he vivido hasta hace dos años, es decir, la mayor parte de mi vida y, sinceramente, no recuerdo nada verdaderamente bueno que me haya dado esa asquerosa ciudad, salvo el nacimiento de mi hermano, que la verdad también cuestiono que eso haya hecho algún bien a la humanidad. La cuestión es, que como Guadalajara, tan limitada ella, no tiene res de res* a la hora de estudiar, en serio, me tuve que ir a Madrid y es aquí donde a pesar de no haber vivido nunca he disfrutado de los mejores momentos, hasta hace dos años. Es en Madrid donde he conocido la gente más importante que ha pasado por mi vida, donde he pillado las mayores borracheras, donde más me han besado, donde más he comprado, donde más he reído, donde más he hecho el amor, donde le conocí a él, donde he hecho todo lo importante hasta, como ya he dicho antes, hace dos años. Concretamente hasta el 13 de agosto del 2002. Día en el que dejo TODO y me vengo a Barcelona. ¿EL motivo? Pues el de siempre, el amor. En Barcelona he conocido la felicidad en todos los sentidos. Es aquí donde he disfrutado de la vida, así como suena. Pero aún así, yo me siento de MadriZ, del MadriZ de Sabina, del MadriZ del Chotis, de MadriZ. Y ahora pensaréis: ¡pero si nació en Jaén y en Madrid ni a vivido! Y qué, los de MadriZ somos así de chulos y nacemos donde nos da la gana ;-)
Aunque no negaré que es de Barcelona de quien estoy enamorada y Madrid es ese viejo amante con quien le soy infiel, a mi amada Barcelona, de cuando en cuando.
*Expresión catalana que significa nada de nada.

26.10.04

Soy cobarde, demasiado, tanto que a veces he deseado romper con todo antes de que ese todo se destruya solo ante mis ojos, sin que yo pueda hacer nada. No lo soporto.
Soy tan cobarde que me niego a tener una mascota para evitar el momento de sufrimiento que supondría su muerte.
Soy tan cobarde que prefiero no querer a nadie, porque hay pocas cosas tan duras como querer.
Soy tan cobarde que prefiero la muerte antes de ver como esta se lleva a alguno de mis seres queridos.
Soy tan cobarde que un día me suicidaré.

25.10.04

El oído

Disfrutemos hoy del silencio, de la necesidad de no hablar para comunicarnos.